Terrazas. Una ordenanza abusiva con el espacio público

La revisión de la “Ordenanza reguladora de las terrazas de veladores y quioscos de hostelería”, realizada en 2013, ofrecía una inmejorable oportunidad para enmendar el error. Pero el Consistorio optó por ignorar sus propias recomendaciones -la Mesa de la Movilidad apuntó a la necesidad de ‘establecer criterios limitantes’ para la ‘ocupación del espacio público con terrazas y usos privativos’-, aprobando una nueva normativa aún más lesiva para el viandante, que amplía la amenaza sobre el menguante área de confort peatonal.

La Asociación de Viandantes A PIE denuncia que:

  1. El fomento de la actividad económica de los establecimientos de hostelería y restauración no debe hacerse a costa de los intereses generales del conjunto de los usuarios de la vía pública, favoreciendo el uso privativo del espacio público.
  2. La ordenanza de terrazas no aclara cuáles son los derechos del peatón que ha de salvaguardar, ni el alcance de los procedimientos para asegurar que la movilidad peatonal en la zona está garantizada.
  3. El desarrollo de la ordenanza de terrazas es ajeno a los objetivos de movilidad del Ayuntamiento, estableciendo como única opción para dicha actividad la ocupación del espacio peatonal y restringiendo su utilización por parte de éstos, con independencia de que los objetivos de movilidad pudieran aconsejar una mejora de las condiciones para el caminar o la conveniencia de imponer restricciones a la movilidad motorizada.
  4. La nueva ordenanza de terrazas dificulta aún más el uso peatonal de la ciudad, bien sea para desplazarse o para la estancia, al incrementar las posibilidades de ocupación del espacio público por parte de las terrazas y obviar cuestiones clave como son la comodidad del desplazamiento, la importancia del recorrido en la red de itinerarios peatonales, la necesaria continuidad de los mismos o la permeabilidad para el cruce de la vía.
  5. La posibilidad de emplear elementos acondicionadores y delimitadores de terraza anclados a la vía confiere un carácter permanente a estos establecimientos que pervierte su naturaleza y ahonda en el perjuicio peatonal, al prevalecer estos elementos cómo obstáculos aún fuera de los horarios autorizados para la actividad.
  6. La relajación en los límites a las tipologías y disposición del mobiliario usado en las terrazas que conlleva la nueva ordenanza de terrazas, favorece el incumplimiento de lo dispuesto en la normativa, por la tendencia de éstas a ocupar un espacio muy superior al concedido cuando crece su número de usuarios.

 

Y propone lo siguiente, de cara a la mejora de la consideración del peatón en la regulación relativa a las terrazas de hostelería:

  1. Que se definan con claridad, y se hagan públicos, los criterios relativos a la movilidad y uso peatonal del espacio público a considerar en la tramitación de las autorizaciones para la disposición de una terraza en la vía pública, que en todo caso deberán incluir aspectos relativos a la diversidad de usos del espacio en cuestión, la intensidad peatonal de la zona, el diseño de la vía, las necesidades de permeabilidad, etc.
  2. Que se convoque a los diversos colectivos afectados, entre ellos los viandantes, a participar en la definición de los criterios de movilidad arriba referidos (por ejemplo, a través de la Mesa de la Movilidad).
  3. Que se haga preceptivo el informe favorable por parte del área de Movilidad del Ayuntamiento como requisito para la concesión de las autorizaciones de terrazas.
  4. Que se abra la posibilidad a la concesión de autorizaciones de terrazas que conlleven la ocupación del espacio dedicado al estacionamiento e incluso la circulación de vehículos, alineándose así con los objetivos de movilidad y calmado de tráfico de la ciudad.
  5. Que se elimine la posibilidad de uso de elementos acondicionadores y delimitadores de terraza anclados de forma permanente al espacio peatonal, obligando a la eliminación de todo posible obstáculo fuera de los horarios de autorización de actividad.
  6. Que se restituya la utilización de los denominados “módulos de velador” o figura equivalente que permita establecer unos criterios mínimos de ocupación por parte del mobiliario de terraza autorizado, de forma que se facilite la valoración y control de la ocupación de las mismas.
  7. Que se refuercen los mecanismos de control y sanción frente a los incumplimientos de la ordenanza, articulando un procedimiento sencillo que permita a cualquier ciudadano la denuncia de posibles irregularidades y excesos respecto a la normativa.
En ese sentido, se propone que, además del plano de ordenación de los elementos y mobiliario de la terraza, sea también obligatorio para el titular de la autorización hacer visible al público y la inspección municipal el plano de situación, superficie autorizada de ocupación, ancho de acera y distancias, preceptivo para la tramitación de la autorización.


Terrazas: una ordenanza abusiva con el espacio público. Documento de posicionamiento respecto a la ‘Ordenanza de terrazas y quioscos de hostelería y restauración’ del Ayuntamiento de Madrid.