Pacto social por la Movilidad


Un pacto es un acuerdo que compromete a los que lo firman. Como su nombre indica, cuando el pacto se adjetiva con la palabra social se supone que lo firman las organizaciones sociales y la administración competente en la materia, que en el caso de la movilidad urbana es, fundamentalmente, el ayuntamiento.

El origen de esta fórmula de debate ciudadanoen España es una iniciativa del alcalde de Barcelona poco antes de las últimas elecciones locales de 1999. Tras diversos tiras y aflojas referidos a su contenido, se pudo llegar a la firma de un texto consensuado por parte de numerosas asociaciones cívicas, empresariales, etc. La iniciativa fue pronto seguida de otra semejante en Donostia-San Sebastián.

A pesar de que los resultados no han sido para tirar cohetes, pues todavía siguen los respectivos ayuntamientos tomando medidas contrarias a lo que señala el pacto, el texto sirve de referencia para la política municipal y para su revisión crítica. Por ese motivo las entidades de ciclistas, peatones, defensores del transporte público, ecologistas, sindicales y vecinales de ambas ciudades consideran que es un instrumento útil, sobre todo si se verifican las nuevas promesas municipales para cambiar numerosas facetas de la movilidad, tal y como se propone en el texto firmado.

El ejemplo se extendió a otras ciudades como Sevilla, Huelva, Tarrasa, Burgos y, finalmente, Madrid. Y es en la capital en donde, en 2000, el proceso de pacto fue más decepcionante. En primer lugar, porque el gobierno municipal quiso restringirlo a un acuerdo entre partidos políticos; un acuerdo sobre un texto lleno de contradicciones, lagunas y lugares comunes que no apuntaba cambios significativos en las políticas vigentes. En segundo lugar, porque lejos de ser un proceso de debate, se quiso convertir en un mero acto protocolario para salir en los medios de comunicación. Y en tercer lugar, porque cuando finalmente se empezó a abrir la discusión, no existían ni objetivos, ni plazos, ni orden del día de las reuniones, ni coherencia en la clasificación de los asuntos a tratar. No existía, en definitiva, un programa ni un método de trabajo para llegar a un acuerdo de mínimos antes del siguiente siglo.

Casi un año después de que se empezará a hablar en Madrid de un pacto de movilidad seguían siendo pertinentes las preguntas de ¿para qué, cómo y qué pactar?, que  A PIE y otras organizaciones sociales respondieron ya en junio de 2000.

A lo largo del proceso de debate sobre el Pacto de Movilidad en Madrid, las organizaciones ciudadanas redactaron dos documentos metodológicos que pueden ser útiles para poner en marcha procesos similares en otras ciudades: “Hacia un Pacto por la Movilidad en Madrid. Por qué, cómo y qué pactar. Propuesta para un debate público” que se redactó como base para un intento de dinamizar desde los grupos sociales un proceso de debate y pacto con el Ayuntamiento y los partidos de la oposición, y “La Mesa para un pacto por la movilidad en Madrid cojea. Crítica constructiva al proceso de debate” que pretendió ser una aportación contructiva a un proceso de pacto, abierto engañosamente por el Ayuntamiento de madrid, que navegaba a la deriva.

Las organizaciones ciudadanas y ecologistas estuvieron durante más de dos años y medio tratando de alcanzar un Pacto de Movilidad en Madrid, tal y como existía en otras ciudades españolas como Barcelona y San Sebastián. Pensabamos que el malestar causado por los problemas de movilidad merecía el esfuerzo de encontrar unos mínimos puntos de acuerdo sobre los que construir el futuro de esta faceta crucial de nuestra ciudad pero no estabamos dispuestos a servir de marionetas en un proceso que solo estaba proporcionando rentabilidad política a un grupo de gobierno (PP) sin ninguna intención real de firmar un documento de este tipo.

En todo ese periodo, el Ayuntamiento de Madrid incumplió todas las promesas y rompió todos los mecanismos de participación que, como la denominada Mesa de la Movilidad, tenían como objetivo alcanzar dicho acuerdo ciudadano.

En consecuencia, las organizaciones ciudadanas, ecologistas y sindicales redactamos un documento de Pacto de Movilidad que se llamó "Nuevo rumbo para el tráfico en Madrid" y al que se dió la máxima difusión, entregándolo para su estudio al mayor número de organizaciones posible para recabar su apoyo en un intento de que

En esta misma línea, en 2011, mucho tiempo después y en el marco del Foro de la Movilidad Sostenible de la Comunidad de Madrid que integra a distintas entidades entorno a la lucha común por una movilidad sostenible en Madrid, se redactó un documento denominado "Propuestas del Foro de la Movilidad Sostenible para los programas de movilidad de las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2011" que quedó, como su propio nombre indica, como referencia en materia de movilidad para un programa electoral.


    "Nuevo rumbo para el tráfico en Madrid". Documento en versión PDF (240 Kb)

Propuestas del Foro de la Movilidad Sostenible para los programas de movilidad de la elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2011   "Propuestas del Foro de la Movilidad Sostenible para los programas de movilidad de las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2011". Documento en versión PDF (68 Kb)



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